La maravillosa historia del Cortijo Olivar del Desierto, comienza en 1993, cuando Rafael Úbeda, a sus 57 años de edad, sinónimo durante toda su vida de constancia y lucha dogmática, descubrió que grandes extensiones de terreno que se encontraban abandonadas en su pueblo natal, Tabernas, eran el lugar ideal para realizar un sueño.
Una gran plantación de olivos junto al desierto.
Así, las condiciones climáticas donde se encuentra ubicado el cortijo "Olivar del Desierto" se caracterizan por poseer el mayor número de horas solares al año de Europa, permaneciendo muy estables las temperaturas durante el crecimiento y maduración de la aceituna.
“ AHORA NECESITAMOS TU APOYO PARA QUE EL DESIERTO DE TABERNAS CONTINUE SIENDO UN PARAJE ÚNICO EN EL MUNDO.”